Pardela Chica

Pardela Chica

(Puffinus lherminieri)

 

Pequeña y bastante desconocida, la pardela chica es un ave marina de amplia distribución mundial. En España se la observa fundamentalmente en aguas canarias, donde se asienta una pequeña población reproductora que se encuentra muy amenazada.

 

 Clasificación Longitud Envergadura 
Orden Procellariiformes; familia Procellariidae  25-30 cm  58-67cm
 

Identificación

Esta pardela, de pequeño tamaño, recuerda a la pardela pichoneta por su coloración, aunque exhibe una silueta marcadamente más compacta. Tiene la coloración de las zonas superiores oscura, con el borde posterior de las plumas de vuelo más claro y tenue. Por abajo es blanca, salvo por un fino borde negro presente en el contorno de las alas. El ojo aparece generalmente rodeado de blanco. Posee alas más cortas y redondeadas que la pardela pichoneta, además de cuello y pico más cortos. No existen diferencias apreciables entre sexos ni edades. En vuelo realiza batidos de alas numerosos, con aleteos más rápidos y series más largas que el resto de las pardelas, pudiendo recordar incluso al alca común. Además, a menudo vuela con las alas arqueadas y con la cabeza levantada.

Canto

Silenciosa en alta mar, es ruidosa en las colonias de cría, especialmente en noches cerradas y en el momento en que arriba a la colonia. Emite un sonido a modo de risotada rítmica.

Dónde vive

EN El mundo

Se extiende por los mares tropicales y subtropicales. La especie engloba un conjunto de ocho subespecies de taxonomía compleja, distribuidas por las aguas del Atlántico sur y los océanos Índico y Pacífico. Las dos que pueden llegar a observarse en aguas europeas son baroli, que cría en las islas Azores, Madeira, Salvajes y Canarias, y boydi, que se reproduce en las islas de Cabo Verde y presenta el ojo rodeado de negro.

En España

Tan solo nidifica en el archipiélago canario, probablemente en la mayoría de las islas, aunque solo se tiene constatada la reproducción en Lanzarote, Gran Canaria, Tenerife, La Gomera y los islotes de Alegranza y Montaña Clara. Fuera de la época de cría se han realizado avistamientos en el Cantábrico y en aguas de Andalucía.

Desplazamientos

Se conocen poco sus patrones de migración fuera del periodo reproductor, aunque parecen observarse ejemplares en las proximidades de las áreas de cría durante todo el año.

Población

La población reproductora europea, formada únicamente por la subespecie baroli, reúne entre 2.700 y 3.900 parejas, que crían en la Macaronesia. La población canaria se ha estimado en unas 400 parejas (datos del año 2004).

CóMO VIVE

Hábitat

Ave marina pelágica, solo acude a tierra firme para reproducirse.

Alimentación

Peces, crustáceos y cefalópodos de pequeño tamaño constituyen las presas básicas en su dieta, capturadas bajo la superficie o buceando.

Desplazamientos

Se conocen poco sus patrones de migración fuera del periodo reproductor, aunque parecen observarse ejemplares en las proximidades de las áreas de cría durante todo el año.

Reproducción

Las colonias se sitúan en acantilados de difícil acceso. El nido se dispone en una cámara al fondo de una galería o entre grietas de las rocas. Tal vez también críe tierra adentro. Las primeras puestas ocurren en la segunda quincena de enero, y están compuestas por un solo huevo, de color blanco. En Canarias, los pollos abandonan el nido durante mayo y junio.

Amenazas y Conservación

Varios son los peligros que se ciernen sobre la especie. Los depredadores introducidos, fundamentalmente ratas, constituyen su principal problema, pues depredan sobre huevos, pollos e incluso adultos. La iluminación de las ciudades provoca la desorientación de los pollos en sus primeros vuelos, por lo que muchos de ellos terminan siendo atropellados o chocando contra tendidos eléctricos o edificios. Numerosos enclaves aptos para la reproducción han sido invadidos por el desmedido desarrollo urbanístico. La contaminación en el mar por desperdicios o hidrocarburos supone una amenaza constante para las aves marinas. Se han propuesto diversas medidas de conservación, como el control de ratas y gatos domésticos asilvestrados, la vigilancia de las colonias y la creación de reservas marinas en zonas de alimentación e investigación sobre la especie. La pardela chica se incluye en el Libro Rojo de las aves de España (2004) como “En peligro” y aparece como “Vulnerable” en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas.

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